Hemos iniciado un período de sufrimiento desde que el coronavirus mostró su efecto y luego de la entrada en vigor de todas las restricciones asociadas al control de la pandemia. Cuando digo sufrimiento quiero condensar en esta palabra todo el dolor, la culpa y el miedo a morir que se pueda experimentar ante la avanzada del virus.

Sin embargo, no voy a incidir más en estos sentimientos y trataré de reflexionar sobre un nuevo enfoque en el cual mantener nuestro pensamiento durante esta transición:

1. Tenemos que lograr reconciliar las aspiraciones y las necesidades esenciales: las aspiraciones están relacionadas con nuestros deseos. El deseo es un movimiento hacia algo que no tenemos (un coche, la salud, un familiar que está lejos…) y la satisfacción del deseo reside en la posesión de aquello que nos falta, en un gasto de energía superior. Las necesidades, por otra parte, nos hablan de algo esencial en el aquí y el ahora, sin lo cual es imposible vivir.

Por lo general, si revisamos concienzudamente, contamos con recursos y quizá más de los necesarios para vivir.

  • ¡Haz un ejercicio!: elabora una lista de todas las personas, cosas que tienes y las que puedes hacer para cubrir sus necesidades esenciales. Incluye desde las cosas que te rodean hasta las habilidades más obvias, como leer, escribir, pensar, caminar, etc.

2. La paciencia será la virtud indispensable en esta transición que promoverá nuestro ascenso como seres humanos. Solemos estar en «modo deseo», lo cual genera una aceleración psíquica y motriz que nos desenfoca de nuestros recursos y potencialidades.

  • Haz el ejercicio de ir más lento en todo lo que desarrollas y estarás dispuesto a percibir el nuevo inventario de tus riquezas.

3. Después de todo lo que está pasando, ya no cuenta que nuestra vida no sea como antes. Ahora solo cuenta tener la vida: nunca antes ha sido más importante que la vida sea un predicado y no un sujeto. Cuando vemos la vida como sujeto, nuestro pensamiento asocia la consciencia que tenemos de nosotros mismos y la autoimportancia de nuestro ser.

Sin embargo, luego de la pandemia o gracias a ella, da igual lo importante que seas o no, ya no es tu ser lo que te define sino tus relaciones con los demás , lo que pasa entre tu y el resto.

Por fin la vida, ese transitar, es más fuerte que los sujetos que somos.

  • Te propongo el siguiente ejercicio, pregúntate: ¿En qué me está convirtiendo este tránsito, este devenir del coronavirus?

4. El sentido de la vida: la solidaridad. Hay una frase que dice ¨el tiempo es oro¨ pero hoy el tiempo es vida o muerte. Cuando esto es así, los prejuicios desaparecen y vamos al grano, a lo importante, que es sostener relaciones más humanas.

  • Un ejercicio: revisa las actividades que has hecho en cada uno de los días de aislamiento, determina cuales de ellas te han aportado vitalidad y recuérdalas en el futuro. Seguro que algunas de ellas han sido conversaciones con personas con quienes insólitamente nunca hubieras hablado…

5. El sentido de la vida: nadie está solo. También nos hemos dado cuenta de que todos necesitamos apoyo, nadie está mejor dotado para afrontar este momento.

Ahora es cuando podemos hacer consciencia de que todos estamos conectados, de manera horizontal y no vertical. Debido a ello, es posible transformar el dolor en un logro positivo.

6. Por último, deja las añoranzas de los momentos anteriores a la crisis del coronavirus, nada era una normalidad, por el contrario, todo indicaba la fatal desconexión de nosotros mismos, de los demás y del entorno.

7. Al pensar en soluciones tómate en cuenta a ti, a tus familiares, a tus amigos y al entorno. Distribuye los movimientos y estrategias en 3 tiempos: corto, mediano y largo plazo.

Por último, piensa en el modo de producir bienestar para muchos.

 

Susana Barradas nació en Caracas y es Doctora en neurociencia, con una amplia experiencia en psicología clínica y experta en terapia sistémica y cognitivo-conductual. Dirige nuestro proyecto «Bienestar. Psicoterapia online para superar el duelo migratorio venezolano», te animamos a disfrutar de estos audios de acceso gratuito para superar los síntomas de la nostalgia, preocupación y miedo asociados al duelo migratorio venezolano.

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