Mi estancia en España se desarrolla de una manera fortuita, se conjugaron muchos aspectos que me conllevaron vivir en España desde hace 6 años. Una de las razones que más me pesa el haber dejado mi país, es que mi carrera no pudo continuar con el empuje que había logrado en Venezuela. Siendo inmigrante a los 46 años, comenzando desde 0, se puede pretender, pero no lograrlo. El soporte de un buen curriculum me ha permitido seguir trabajando en mi carrera, pero no al mismo nivel que antes.

Tengo más de 35 años trabajando en el medio de la danza. Fui bailarina principal, repertorista, ensayadora, de algunas de las compañías más importantes en Venezuela. Estudié la licenciatura en danza, al mismo tiempo que desempañaba la habilidad que más me ha dado premios, reconocimientos y satisfacciones en la vida: la coreografía.

Las más importantes de ellas han sido, La Cantata Criolla-Florentino, el que cantó con el Diablo de Antonio Estévez, Waraira Repano- A. Márquez, Herencias- P.Dessene-M.L Escobar-L.E.Paesano, Cuadros de una exposición- Mussorgsky, Requiem-G. Fauré.

Mi relación con la Fundación Código Venezuela inicia a raíz de una conversación con su directora Beatriz Octavio, contándole la situación de los bailarines que vienen a España que no pueden pagar sus clases.

Me he unido a esta alianza a través de mi habilidad, proponiendo entrenamiento con FitBarre para toda la comunidad venezolana que no pueda ir a un gimnasio y poder brindar a estos bailarines la posibilidad de desempeñar artísticamente algún entrenamiento con la finalidad de lograr un trabajo coreográfico.

 

📸 Eric Polizter

 

Conoce más historias inspiradoras de migrantes venezolanos en #FamiliaVenezuela.

comparte esta historia
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

¡Transformemos vidas!

100% de tu aporte se dedica a encontrar oportunidades para la diáspora venezolana.