Llevo aquí en Madrid cuatro años y el trato que he recibido ha sido muy bueno. Muy majos los españoles, como dirían acá. Todo cambio es fuerte al principio, no es el mismo ritmo de vida el de aquí al que tenía allá en Venezuela. Emigrar trae muchos cambios.

Primero, estoy muy agradecido con el destino, con Dios, con todo. Soy muy creyente en Dios.

Siempre trato de aportar mi granito de arena para dejar en alto el nombre de Venezuela. Que cuando se refieran a un venezolano, entiendan que somos gente buena, educada, estudiada, gente trabajadora y gente que vale la pena conocer.

Yo trabajo de carnicero, me dedico a eso desde que llegué. En principio tuve una experiencia de emprendimiento familiar y luego de ensayo y error, ensayo y error, decidimos pausar el proyecto. Mientras tanto, me dedico a ser carnicero.

Ahora, con el coronavirus, es uno de los pocos sectores que se encuentran con vida, el sector de la alimentación, y la verdad es que el tema de demanda y consumo ha aumentado bastante porque ha disminuido mucho la compra de comida hecha y la gente ha comenzado a cocinar en casa. Claro, también influye el tema del cierre de los bares y restaurantes. Además, en cuarentena la gente se pone creativa para cocinar.

Si pudiera dejar un mensaje a mis paisanos, sería que siempre hay que dar lo mejor de sí, siempre con la palabra honestidad por delante y trabajando en pro de un interés común y noble.

Y también, que siempre vendrán días mejores. Que podemos tener errores y equivocarnos, pero lo importante es aprender de esos errores, no volver a cometerlos y proyectarnos hacia un futuro mejor, porque siempre vendrán buenas oportunidades.

 

📷 @Angela Bonadies

Conoce más historias inspiradoras de migrantes venezolanos en #FamiliaVenezuela.

comparte esta historia
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

¡Transformemos vidas!

100% de tu aporte se dedica a encontrar oportunidades para la diáspora venezolana.