Terminé bachillerato en Caracas y me vine para Madrid, donde mi padre ya llevaba varios meses. Vine con mi familia, nos trajimos incluso nuestro perro. Empecé a estudiar «Negocios» en una excelente universidad. Los negocios los llevo en las venas: emprendimiento, comprar y vender cosas, negociar. Estaba fajado estudiando. Conecté muy rápido con la ciudad.

Pero lo mío era la música. Tomé clases de canto con un profesor que tocaba en las estaciones y vagones de metro y le pedí que me llevara con él.

Mis papás siempre me han apoyado en esto de la música. Tocando en la calle, incluso nos publicaron en el periódico. En verano, me salió un trabajo tocando en un cumpleaños en una evento privado en una casa. Al dueño le gustó mucho y me pidió que trabajara en su restaurante todos los sábados. Un día me dijo que quería invertir en mí y apoyarme en mi desarrollo profesional. Empecé a mover las redes y continué mi formación en un instituto de artistas en Moncloa. Grabé mi primera canción de la mano de un productor de estudio y esta semana filmé mi primer videoclip.

 

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