Hace unos 17 años la vida me dio un giro de 360º. Decidí, por amor, venir a España. Era el 2003 y todo el mundo; mi familia, jefes y amigos, me tildaban de loca , y quizás si que lo estaba.

Aprendí una gran lección que me marcó la vida: el desapego.Tuve que deshacerme de 36 años de mi vida en dos maletas.

Dejar atrás mis querencias y todo lo que ello conlleva. A pesar de que el amor no salió como tenía esperado, no me arrepiento de la decisión que tomé. Fruto de esa relación tengo un hijo maravilloso que ilumina mis días.

Sin apoyo tras la ruptura, me llené de valor y decidí salir adelante. No había otra opción. Tras unos años de lucha, logré reencontrar el rumbo y hoy por hoy he logrado rehacer mi vida y lograr un bonito proyecto en una pequeña población costera del Mediterraneo catalán llamada Cambrils: Iska Fisioestetica.

Emprendí en un momento complicado, pero aquí estoy, luchando y disfrutando cada día con pasión por mi trabajo. Aportando un granito de arena a este país que me acogió con los brazos abiertos.

¿Que sería de la vida si no hubiese estos altibajos? Aburrida y monótona de seguro, así que, ¡ánimo! Disfruta de cada segundo las oportunidades que la vida te presenta.

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