«Siempre supe que quería viajar, conocer y estudiar mi carrera en Europa.

En el 2012, emigro a Inglaterra con ganas de perfeccionar el idioma y de tener la experiencia de vivir sola. Fue un año increíble y siempre lo recordaré como uno de los mejores de mi vida.

Al finalizar mi año por las calles londinenses, decidí mudarme a Barcelona, España. En la ciudad de Gaudí, viví 6 años, realicé la carrera de periodismo, me gradué en catalán y obtuve mención honorífica al mejor TFG por la Fundación Cáritas de Barcelona, en el 2019.

Fueron años mágicos, de muchas experiencias y aprendizajes, pero mi situación legal nunca me permitió trabajar o poder obtener los beneficios de un residente europeo.

Siempre estuve con visas de estudiante (durante 6 años) y para mí fue un camino difícil porque había empresas que me ofrecían trabajo a tiempo completo, pero por el hecho de no tener papeles para trabajar, me tenía que conformar con escuchar: «Alba tienes un CV espectacular, pero lamentablemente no te podemos ayudar», «cuando tengas tus papeles, contáctanos», «te queremos ayudar pero disculpa, hablé con los jefes y lo hemos pensado bien y no queremos arriesgarnos¨ y así fue, por muchos años, en los que luchaba por establecerme y poder trabajar.

Tras dos años de trámites, mi permiso fue concedido en diciembre del 2020, y sin duda fue el día más feliz de mi vida, porque ya puedo luchar por mis sueños sin ningún impedimento y porque creo que todo comienzo es bello, y estoy segura que todo pasa por algo».

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