Carta N°18: ariésgate, busca las herramientas, tú puedes

28 agosto, 2026

Esta carta de Fabiana Medina, una de nuestras embajadoras, nos recuerda una verdad que a veces olvidamos: nunca se empieza de cero. Fabiana afirma que tras la primera estabilidad, sucede la magia. En esta nueva edición de Cartas desde la Venezuela Virtual, nos impulsa a arriesgarnos, a vernos en los espacios mejores.

A continuación, su carta

«Hola, si estás leyendo esto, es probable que lleves poco tiempo en España. Quizás entre tus pestañas abiertas hay citas de Extranjería, búsquedas de piso, dudas sobre homologaciones y un currículum que intentas adaptar por enésima vez. Sé muy bien cómo se siente ese momento.

Cuando llegué con mi esposo y nuestros dos hijos pequeños, traía una mezcla enorme de ilusión y de miedo a lo desconocido. Nuestro mayor desvelo era que los niños se adaptaran bien, encontrar un hogar digno y lograr esa primera estabilidad básica. Todo era nuevo: desde entender los procesos legales hasta ubicar la farmacia, el súper o el chino de confianza del barrio.

Hoy quiero decirte la frase que a mí me hubiera encantado escuchar en ese primer abrazo de bienvenida: vas a poder lograr todo lo que tienes en mente, y mucho más.

Es verdad que los trámites pueden ser tediosos, que los plazos de Extranjería a veces desesperan, y que la atención en una oficina pública puede depender del funcionario que te toque ese día (si una cita sale mal teniendo todo en regla, respira e inténtalo de nuevo). Pero hay algo que no debes olvidar: empezamos de nuevo, pero jamás desde cero.

Todo lo que trajiste en la maleta —tu conocimiento, tu experiencia laboral, tus fortalezas y tu actitud— sigue siendo tuyo. No tengas miedo de aplicar a empleos en tu área ni de tocar puertas. Respeta el país que te acoge y adáptate a él, pero hazte respetar también, y jamás dudes del valor de tus capacidades.

Cuando consigues esa primera estabilidad, la magia sucede: llega la tranquilidad y empiezas a «hacer hogar». Ver a tus hijos adaptados al colegio, disfrutar de un paseo el fin de semana sin el miedo a la inseguridad que quizás sentíamos en Venezuela, o reconectar con nuestras raíces a través de la enorme comunidad venezolana que hay aquí. Sin embargo, ve con cuidado, no dejes que la comodidad te quite el impulso de querer crecer.

No te achantes si te sientes estancado en un trabajo temporal. Arriésgate, visualízate en algo mejor, busca las herramientas y muévete socialmente. Abre tu círculo, conoce gente nueva y busca la información que necesitas.

A diferencia de quienes emigraron hace años a ciegas, hoy no tienes que recorrer este camino a solas. Existen redes de contención y fundaciones como Código Venezuela que te tienden la mano con herramientas reales, como el motor de búsqueda y la app de Venezuela Virtual, pensadas exactamente para que no vayas tan perdido entre papeles, empleo y educación.

Esto es una verdadera cadena de favores: la persona que un día te orienta en una fila de Extranjería, o la comunidad que hoy te acompaña, es el reflejo de lo que mañana tú podrás hacer por otro.

Date la oportunidad de vivir cada etapa de este proceso, abraza los tropiezos —porque de ellos también se aprende— y ten paciencia. Si te preparas, si mantienes el ánimo y te apoyas en quienes ya pasamos por esto, estoy segura de que lo vas a lograr.

Te envío un abrazo lleno de fuerza y optimismo. ¡Bienvenido a esta nueva etapa!

Con cariño,

Fabiana

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