Migrar implica atravesar cambios en muchas áreas de la vida al mismo tiempo, cuando todo es nuevo: el entorno, las palabras, las amistades, la familia. A veces se trata de resolver temas laborales; otras, de sostenerse emocionalmente mientras se construye una nueva etapa lejos de casa. En ese camino, sentirse acompañados puede marcar una diferencia importante, como nos cuenta Carla.
Es médico venezolana, Carla Soto encontró con la Fundación Código Venezuela un espacio de acompañamiento durante su proceso migratorio. Su testimonio habla de algo sencillo, pero profundo: la importancia de saber que hay una comunidad dispuesta a respaldarte.
me han ayudado a sentir que hay un apoyo detrás de todo el proceso migratorio, tanto de la parte laboral como personal”.
Para Carla, ese apoyo no se limitó a una orientación puntual. Lo que más destaca es la sensación de contar con una red, con personas y espacios que acompañan el camino desde distintas dimensiones y es accesible desde nuestra app Venezuela Virtual.
En su experiencia, el proceso migratorio no se vive únicamente desde los trámites o las oportunidades profesionales. También implica adaptarse, buscar estabilidad, encontrar referentes y sentirse parte de una comunidad. Por eso, Carla resume su experiencia desde el respaldo que ha sentido de parte de la fundación a lo largo del camino.
“El sentir que hay una comunidad detrás que te respalda y que te apoya en todo este proceso ha sido increíble para mí”.
Su historia nos recuerda que el acompañamiento también se construye desde la cercanía: desde saber que hay otros que entienden el proceso, que pueden orientar y que ofrecen apoyo desinteresado en momentos de cambio.
Agradecemos a Carla por compartir su voz y por recordarnos que, cuando una persona migrante encuentra comunidad, también encuentra una forma de seguir avanzando con más confianza.

